Buscar en este blog temas de su interes

lunes, 31 de diciembre de 2007

NAVEGANDO POR LA RED - EL TIEMPO

A través de la historia, el hombre ha buscado una definición del tiempo. Para el hombre primitivo el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, no obstante de ello advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico: la luna cambiaba su forma, el sol y la luna establecieron, con sus movimientos aparentes, puntos de referencia para medir el tiempo.

Horas, minutos, segundos. Fracciones del día que nuestra civilización mide ansiosa, como el registro de una actividad frenética o de una quietud silenciosa. Uno de los primeros instrumentos utilizados en la antigüedad fue el gnomon, consistía en una varilla clavada en el piso, cuyos cambios en su sombra determinaban el desplazamiento del sol en su ciclo diario. En este descubrimiento, emplearon un punto de observación, tras comprobar que el sol no salía siempre por el mismo punto, fueron señalando por medio de estacas la salida diaria del sol. Al cabo de un tiempo, las estacas demostraron que después de 365 marcas, el sol volvia a salir por el mismo punto; ello dió origen al período de tiempo que corresponde a un año.

Posteriormente utilizaron el reloj solar, que indicaba los momentos del día, gracias al movimiento de la sombra del sol sobre una superficie plana, con un cuadrante. Se ha establecido que los chinos utilizaron el reloj solar unos 3.000 años antes de Cristo, empleando posteriormente los egipcios y los incas. Obviamente este no funcionaba de noche ni los días nublados, tampoco en el crepúsculo y al amanecer.

De Babilonia (500 años a.de C), hemos heredado la semana de siete días, la hora de sesenta minutos y el minuto de sesenta segundos. Disponían de formas ingeniosas para realizar esos cálculos, convirtiendo la sombra de las estacas en grados, minutos y segundos, idearon las clepsidras, consistian en dos recipientes, el líquido iba pasando de un contenedor a un vaso graduado, que a medida que se llenaba iba marcando las horas transcurridas. A mediados del siglo III de nuestra era, apareció el reloj de arena, conformado por dos recipientes unidos por un estrecho cuello. En el siglo VIII se construyó un reloj mecánico, accionado por contrapesas. En 1386 se instaló uno de esos relojes en la Catedral de Salisbury (Inglaterra), que aún en día se conserva en buenas condiciones de funcionamiento. El reloj de pesas, se vería favorecido con la aplicación de la Ley del Péndulo, enunciado por Galileo Galilei en 1600. Gracias a ello, el matemático y físico holandés Christian Huygen logró armar el primer reloj de péndulo en 1657, aplicando el sistema sobre un reloj de pared.

Hoy en día, contamos con una inusual variedad de tipos y calidades de relojes: artesanales, eléctricos, cronómetros, despertadores, de pulsera, atómicos y digitales, que constituyen parte importante en el quehacer cotidiano de los habitantes del planeta tierra

"T I E M P O"
TIEMPO PARA PENSAR
Los pensamientos son la fuente de poder
TIEMPO PARA JUGAR
Jugar es el secreto de la eterna juventud
TIEMPO PARA LEER
La lectura es fuente de la sabiduría
TIEMPO PARA REZAR
La oración puede ser una roca fuerte en un tiempo de dificultades
TIEMPO PARA AMAR
Amando vale la pena la vida
TIEMPO PARA DAR
Cualquier día del año es demasiado corto para el egoísmo
TIEMPO PARA REIR
La risa es la música del alma
TIEMPO PARA LA AMISTAD
La amistad da a la vida un delicioso sabor
TIEMPO PARA EL TRABAJO
Dignidad en el trabajo, no importa que ello alimente el ego y el espíritu
TIEMPO PARA LA GRATITUD
Agradecer es un don de la vida

No hay comentarios: